Si la capacidad operativa, el presupuesto y la atención obsesiva que el Estado le dedica hoy al Mundial se enfocaran en la crisis de desaparición, México ya se habría transformado.
Si el gobierno invirtiera en seguridad y búsqueda los mismos millones que destina al negocio privado de fútbol Nuevo León no estaría buscando a miles de ausentes.
Esto evidencia que no es falta de recursos es ya es una elección política, el Estado decidide el espectáculo sobre la verdad.
Ellos sostienen estadios y show… Nosotras sostenemos la búsqueda y el amor que realmente mantiene a este país en pie.
¿Dónde están nuestras hijas e hijos?